GasOriente Boliviano es dueña y opera un tramo del Gasoducto a Cuiabá que transporta gas natural a través de Bolivia hasta la frontera con Brasil. La tubería “Río San Miguel – San Matías” se extiende desde la Estación San José de Chiquitos (situada aproximadamente a 100 Km. de distancia de la provincia San José de Chiquitos) hasta San Matías, en la frontera con Brasil. Allí se conecta con el gasoducto de GasOcidente que transporta el gas hasta la planta de energía EPE, en Cuiabá, Mato Grosso, Brasil. La construcción del gasoducto se inició en la segunda mitad del año 1999 y concluyó a finales del 2000. Las operaciones comerciales se iniciaron el 1 de Mayo del año 2002. Desde el inicio del proyecto, todos los aspectos de construcción, operación y mantenimiento han cumplido con normas gubernamentales formalizadas en numerosos documentos y acuerdos. Asimismo, cada etapa del proyecto a sido objeto de inspecciones y evaluaciones continuas.

Existe, sin embargo, un otro compromiso muy importante para GasOriente Boliviano: Nuestro sentido de responsabilidad corporativa y respeto por los habitantes de la región y el medio ambiente.

Esfuerzos en nombre del medio ambiente y las personas.
Tanto como cualquier otro objetivo corporativo, la intención de Gas Oriente Boliviano de ser un buen vecino define nuestra compañía. Nuestra meta: asegurar que nuestra presencia en el área produzca mejoras sustentables en las comunidades vecinas, y que el gasoducto tenga el menor impacto en los ecosistemas sensibles.

Adicionalmente, la compañía ha ayudado a que los pueblos indígenas alcancen un progreso considerable con la obtención del título de sus tierras, y ha ayudado a las comunidades locales a formar recursos humanos para que ellos puedan guiar su propio futuro.